Más por menos

Metro de Madrid acaba de contratar al hermano del jefe de la policía de Madrid, con un sueldo de € 100.000, para la Dirección General de Seguridad.

Claro, hasta ahora sólo había una Subdirección General de Seguridad. Y no es que se trate de una mamandurria: este señor tiene mucha experiencia que necesitaremos ahora que hay más YoNoPago@memetro y menos máquinas expendedoras funcionando, más agentes de seguridad y menos trabajadores del Metro, más demora entre trenes y menos escaleras mecánicas en movimiento, mayores precios y menos servicios.

Hacía falta más por menos. Llegará un día en que Metro de Madrid se convierta en una empresa privada, pero no de transporte sino de seguridad. Al tiempo.

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La Europa de Gila

Los líderes del PPSOE estaban tratando de llegar a un acuerdo consigo mismos sobre cómo actuar en Europa. Hoy lo han conseguido. Por teléfono. Eso es transparencia: pactar algo que nos incumbe a toda la ciudadanía en secreto. Porque se iban a celebrar reuniones privadas entre ellos, pero esto de que lo hagan por teléfono es insultante. Me imagino a uno en algún partido de fútbol, y al otro tomando un gintonic en el bar del Congreso. No se vayan a herniar en una reunión personal.

Política europea. Algo importante que nos afecta a tod@s. Tanto que ya somos much@s quienes salimos a la calle a decirles lo que tienen que hacer con su Europa y su euro. Pero no, tenían que hacerlo a su manera, retratarse una vez más. Tan transparentes que no se les ve.

Una detrás de otra

Voy a empezar una nueva serie, marcada por el hashtag #unaDetrásDeOtra. Estará dedicada a aquellas noticias que reflejan la distancia abismal entre políticos y ciudadanía – “representantes” y “representados” -, más próxima cada vez a la relación entre dictador y súbditos. Nos ignoran, nos ningunean, nos desprecian, nos insultan con su demagogia paternalista, al tiempo que nos pisotean, nos escupen, se nos cagan y mean encima y se ríen. En muchos casos, lo anterior tiene sentido literal.

Sé que me he perdido muchas. A estas alturas podría hacer una lista con decenas y decenas de casos de corrupción, diarrea mental o simpe traición al país. Pero voy a empezar desde hoy. Sé que estas garrapatas no me defraudarán, dando para una entrada al día como mínimo.

A ello vamos.

País de pecadorxs

El desgobierno de spañ parece ser el único en darse cuenta de cuál es el auténtico problema de este país: somos un país de pecadores y pecadoras. Lo demás son tonterías: ni crisis, ni mucho menos estafa. Menos mal que están ellos para ponernos en vereda.

Y es que pecamos de todo:

  • Lujuria: fornicadoras que después quieren abortar, poniendo excusas peregrinas como la viabilidad del bebé, su calidad de vida o la supervivencia de la madre. Gallardón les pondrá un cinturón de castidad. Abstinencia para todas.
  • Gula: que los niños de primaria coman tres veces al día es demagogia. Que coman yogures caducados, como Arias Cañete, o insectos (ahora que llega la primavera). ¡Pero si hasta quieren comer lo que pillan de los contenedores! Ayuno es lo que hace falta.
  • Avaricia/codicia: la gente se ha acostumbrado a cobrar dinero a cambio de un trabajo. ¿Quiénes se creen que son? Se trabaja para sacar la patria adelante, con orgullo y el esfuerzo de tod@s. La reforma laboral ha rebajado los humos de la ciudadanía, para que cobren poco o nada.
  • Pereza: más de 6.000.000 de parados son más de 6.000.000 de perezos@s. Si no trabajan es porque no les da la gana, o porque son un@s avaricios@s (véase el punto anterior). Lo que tienen que hacer es limpiar el monte, así aprenderán lo que es el esfuerzo.
  • Ira: los escraches son el resultado de la ira ciudadana por los desahucios, los recortes salvajes reformas y la corrupción envidia (véase más abajo). Las UIPs ablandan lo que haga falta.
  • Envidia: mucha envidia tienen l@s español@s de los ejecutivos que, tras una larga (o no tan larga) vida política demostrando su valía, se jubilan con unos pocos milloncejos de euros. O van a practicar heliesquí. Envidia del éxito ajeno, eso es, y no corrupción como dicen los bolcheviques.
  • Soberbia: el 15M demuestra una arrogancia sin límites al afirmar eso de “no nos representan”. ¿Es que no han votado en las últimas elecciones? Si no lo han hecho, ¿de qué se quejan? Y si lo hacen, que acaten la autoridad que eligieron hasta las siguientes elecciones, ¿o se creen que pueden votar cosas tan importantes como la modificación de la constitución o los recortes salvajes reformas?.

spañ, país de pecadorxs. Menos mal que Rouco asesora a Rajoy. A cambio de unos modestos emolumentos. Por supuesto, justamente ganados.

Obsolescencia oficial

El móvil me va a “quedar obsoleto” – como dicen – dentro de dieciocho minutos. Yo lo llamo petar, vaya. Dejar de funcionar. Lo sé porque dentro de dieciocho minutos se cumplirán dos años exactos desde que lo fabricaron.

Las recomendaciones de la Comunidad Autónoma y el Ministerio de Industria y Comercio ya indicaban que “los usuarios mantendrán sus aparatos electrodomésticos en buen estado, y los renovarán de manera responsable cuando sus prestaciones o características sean razonablemente inferiores a las de otros modelos nuevos liberados al mercado”.  Esto se refería a neveras que consumieran menos, calentadores de gas más seguros o coches que soltaran menos azufre a la atmósfera. Y era una recomendación.

Hasta que sacaron el Real Decreto de Obsolescencia Oficial. Resumiéndolo: todo electrodoméstico, grande o pequeño, deberá ser fabricado con la fecha de obsolescencia programada en un chip, para que deje de funcionar – “quede oficialmente obsoleto”, como les gusta decir – en dicho momento. Así, los consumidores nos vemos obligados a renovar nuestros aparatos, contribuyendo patrióticamente a mover el mercado y por tanto al desarrollo económico. Sobre todo, de tres multinacionales.

Y de paso contribuimos con nuestro 50% de IVA a pagar la deuda pública.

Petó.

¡Salud!

Me dirijo hacia la parada del bus, en el intercambiador. Es hora punta, casi no puedo andar. El murmullo del gentío es ensordecedor.

De repente, se hace un silencio sepulcral.

Los apresurados reducen el paso, mirando a todos lados. ¿Quién ha sido el desgraciado que ha estornudado? Miradas de expectación, temor, compasión, pena…

Inmediatamente, las omnipresentes UIP se abren paso a empellones hasta aquella mujer de ojos enrojecidos. Tendrá unos 50 años, tal vez algunos más. Lo que sí tiene, sin duda, es un gesto de terror infinito y desesperación. Boquea, intentado decir algo, gritar, pero no puede. Los agentes la empujan rápidamente hacia la salida y el furgón que los espera. Los demás contenemos la respiración, no sólo por lo terrible de la escena sino también por no inspirar el aire contaminado de virus, y algunos salen corriendo hacia el exterior.

Todos sabemos el destino de la mujer. Vicálvaro, y… el tanatorio de la M40. Será prejubilada de acuerdo a la ley, que prohíbe caer enfermo o vivir más allá de los 70 años (55, si se es parado de larga duración) para hacer sostenible el sistema de pensiones. Pensiones que, por cierto, ya casi nadie tiene derecho a cobrar según la legislación vigente.

Nos lo advirtieron en su día, pero pensábamos que era algo horrible, propio de obras de ficción como “La fuga de Logan”.

La realidad supera siempre a la ficción.

Mi cultivo ilegal

Salgo a la calle. Estoy temblando. No sé si es de hambre o por el furgón de policía estacionado frente a mi portal desde hace varias semanas. Tal vez se han enterado. Tal vez algún vecino me ha delatado en la página del ministerio del interior para cobrar su recompensa de 10 €. Alguien que ha visto a través de mi ventana, cuando he dejado las cortinas abiertas por descuido.

Hace siete años y medio que no consigo un trabajo remunerado, sólo como becario sin sueldo por periodos de tres meses como mucho. El subsidio de desempleo es cosa del siglo pasado. Mi maceta es todo lo que tengo. Y las pocas patatas que pueden crecer en ella. Desde hace algún tiempo todo lo que nos llevemos a la boca debe haber pagado impuestos, de una manera u otra. Quiero decir, más impuestos (el IVA del agua está ahora en el 33%). Ahora lo llaman Tasa de Sobrealimentación, aunque se aplique a partir del primer gramo de comida. Dicen que comemos por encima de nuestras posibilidades.

Todo empezó con aquellos jubilados de Xeraco. Ahora somos todos, a pequeña o gran escala, con beneficio económico o fisiológico.

Sigo temblando, alejándome de casa, cuando alguien me agarra el brazo y menciona mi DNI. Sé que estoy perdido…